domingo, 31 de mayo de 2015

Mi estrella Andrea

Es mi estrella.
Ella siempre me guía y me ayuda a hallar el camino correcto.
En su primera mirada me regalo el mayor de los tesoros.
El mundo se confiere pequeño y la vida mas intensa al abrazarla.

Sus ojos, su sonrisa, su inteligente sentido del humor...
Sus asentados valores, su inquebrantable lealtad, su generosidad...
Su belleza, fuerza y elegancia...

Siempre sus acertadas preguntas han requerido respuestas bien argumentadas.
Nunca se ha doblegado ante lo superficial.

Con ella he aprendido a vivir lo que de verdad importa.

Mi estrella nació un 31 de mayo.
Felicidades Andrea, gracias hija por tanto amor.

martes, 19 de mayo de 2015

Zapatos en las manos

El cuenco, el uniforme y los zapatos.
Son las cinco de la mañana. El sol está saliendo.
El uniforme mágicamente impoluto.
El cuenco y los zapatos en las manos.
Se aferra al más pequeño y con un gesto de agrado bajan a la carretera.
En una hora llegarán. Viven muy cerca del centro.
Son las cinco y media de la mañana y el camino se viste de verdes, azules, rojos...
Colores que se sobreponen a la roja tierra que pisan.
Paso a paso, una hora, hora y media, dos...
En silencio, cantando, en solitario, en grupo...
Uniforme impoluto, en una mano el cuenco, en la otra los zapatos.
A su llegada la sombra del bao ba los recibe. Paran, se limpian con esmero los pies y los envuelven con los viejos zapatos.
Entran en el aula con techo de uralita y su interés por adquirir conocimientos los hace fuertes y felices.
Los libros son alimento del alma.
En la pausa el cuenco se llenara de maíz.
Conocimientos y almuerzo son una misma prestación.
Al finalizar las  clases canto de despedida a la sombra del bao ba, cuenco en una mano y zapatos en la otra de regreso a casa.
Los zapatos solamente se ponen para estudiar y caminar por el colegio.
En la carretera, en su pueblo...los pies descalzos se hacen fuertes al contacto con el asfalto o la rojiza tierra que les ha visto nacer. Es lo natural.
Pero un joven de Estados Unidos, Kenton Lee, puede transformar su rutina. Puede conseguir que 300 millones de niños del mundo que enferman por ir descalzos, tengan más oportunidades. Ese es su regalo. Lee ha conseguido que una gran marca de calzado ponga su experiencia al servicio del bien común.
¿Es este el camino hacia un mundo más compensado?
Tal vez el "Niño de la maleta", si hubiese tenido unos zapatos que duran cinco años, no habría sido protagonista de nuestras vidas.
Ahora la Unión Europea inicia una lucha sin tregua contra las mafias que trafican con la miseria en África. Pondrá cuotas a los países miembros para repartir inmigrantes. España no hace excepciones con Abú para no fomentar más casos similares.

La solución sigue estando en el trabajo sobre el terreno que realizan ONGs como Manos Unidas: dar educación que fomente el espíritu crítico en los niños que después gobernaran; fomentar valores en ellos para erradicar  la corrupción de los gobiernos en los países en vías de desarrollo.
Pero también se impone la labor en las naciones desarrolladas. ¿Porque los países más influyentes no consiguen mediante la diplomacia acabar con la guerra entre grupos armados por las minas de coltán de Rubaya, en el Congo?
Minerales que son parte fundamental de móviles y tabletas, diamantes, petróleo,...y unos zapatos que duran cinco años.
Tan sencillo que es utopía.
Y la solución...zapatos que crecen, zapatos que duran cinco años.



miércoles, 6 de mayo de 2015

Sevillano, nobleza y personalidad


Le rompieron el tímpano, era su segundo partido;  todos le increpaban y nadie le acompañó en su dolor.
Fue en ese instante cuando decidió que en el campo, no  sobraba el.
Acogió cada jornada como un gran ejercicio de libertad.

Llegó a la asamblea y opinó.
Sus documentadas palabras brotaban y herían.
Se le sancionó injustamente, los tribunales  le dieron la razón y Navarra lo ha disfrutado.

Su criterio está libre de interés económico pues se levanta cada mañana a las siete. Vive de su profesión, del esfuerzo diario por ser impecable en su responsabilidad en una gran empresa aragonesa. 
Cada fin de semana estructura tres bolsas, con tres equipamientos, en el  maletero de su coche azul. Recoge  a dos compañeros con la sonrisa que la inmensa  mayoría reconoce y a los más jóvenes  relaja.
Durante el trayecto conversación distendida y claves para acometer la tarea en el campo. A su llegada saludos al delegado, examen de césped y porterías.
Los aficionados reconocen su figura cuando, con marcialidad, inicia el paseillo al centro.
"Torero, militar"...escucha al paso. Su personalidad le ha conferido, a lo largo de los años, un estilo inconfundible, una popularidad que trasciende la cuarta pared.

Rebelde con causa, acatará  una normativa impuesta con débiles argumentos.
Esta obligado a dejar la tercera división. ¿Por qué? 
En los despachos "centrales" quieren rebajar la edad en las fichas. Una decisión tomada y puesta en marcha sin posibilidad de reacción y formación.
"La juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo", afirmaba en una entrevista. La frase de Jardiel Poncela resume lo que sucede cuando la experiencia no es tenida en cuenta.
¿Por qué si un deportista supera las pruebas físicas y teóricas no puede continuar ejerciendo su vocación hasta los cuarenta y cinco años? 
Como él otros compañeros que, está temporada, se despedirán teniendo sus facultades en perfecto estado de revista.
Solo una federación, gracias al empeño de su presidente, ha sido capaz de prorrogar la aplicación de la normativa durante un año,  con el aplomo debido.

Hoy charlará con sus amigos  hasta Tafalla. Siente la misma emoción que el primer día. La ha sentido en cada partido durante veinte años. Siempre ha sacado el balón con la ilusión del que inicia el camino.
El viaje ha merecido la pena. Experiencias, amigos, viajes...
El viaje no ha terminado, tan solo es una etapa de un trayecto que prosigue.
El viaje comienza en este instante. 
"Nuestro carácter es resultado de nuestra conducta", dijo Aristóteles.
Pasión, respeto y amor al deporte son los pilares de su conducta, de su vida. Lo fueron en el difícil inicio, cuando un jugador no comprendió que existe una normativa a cumplir. Su enfrentamiento  pleno de argumentos, a la presidencia de su entonces federación, le reportó titulares en prensa durante meses y un autoexilio a una comunidad que le ha dado su corazón.

Posición marcial, manos que se entrelazan con fuerza...inspira con intensidad y suena el silbato.
José Ángel Sevillano, árbitro aragonés de tercera división de la Federación Navarra, da inicio al encuentro. 

"Se torea como se es”, afirmó Belmonte.
Un día más no dejará indiferente el compás del maestro Sevillano: nobleza aragonesa y personalidad navarra.





domingo, 3 de mayo de 2015

Mi madre, mi estrella

Siempre está despierta.
Siempre alerta.
Siempre es.

Nunca no.
Nunca dolorida.
Nunca la he visto caer.
Ayer y cada minuto ella me lo enseña todo. Me hizo crecer con la seguridad del valor de ser una mujer independiente y libre. Ella que, por razones ligadas a su fecha de nacimiento, tenía que esconderse debajo de las sábanas para leer relatos románticos, me contagió la costumbre de degustar las palabras.






La recuerdo en la cocina preparando café de "puchero" y deliciosas "tortas de masa". El colegio se tornaba más amable con un desayuno que nacía del amor.

La recuerdo con sus elegantes pantalones en las bodas. Ella los hacía y los hace elegantes.

La recuerdo trabajando en el campo dando el biberón a los pequeños cabritillos que necesitaban leche y cariño.

Como muchas féminas de su época no pudo estudiar bachillerato ni mucho menos una carrera universitaria, pero su sabiduría supera con creces cualquier certificado enmarcado. Es su gran y única asignatura pendiente, haber podido desarrollarse profesionalmente.
Le encanta el cine, el teatro, la música, la literatura y reír a carcajadas.

Cuida de su familia con primor y con la naturalidad de quien solo desea vivir cada día en paz. Lo imposible lo convierte en sencilla tarea. Hace real el milagro de los panes y los peces. Conversa y debate sobre el hambre en el mundo, con unos gramos de harina elabora el bizcocho más exquisito del planeta y la burocracia  puede con su paciencia. Es optimismo vital en cada gesto

Se llama Carmen, es mi madre y  la hermosa mujer que, en los buenos y malos momentos, ha mantenido intacta su serena sonrisa. Para cada uno de nosotros siempre tiene una frase que nos hace sentirnos únicos. Es fusión extraordinaria de corazón y razón. Lleva toda una vida haciéndonos felices y enseñándonos a serlo.






La vida me regaló una estrella de nombre Andrea.

 Andrea es  la esencia, la vida. Carmen así me lo enseñó. Mi hija y mi madre son  todo amor y enseñanza. La realidad que de verdad importa.

Gracias hija, gracias mama.