martes, 13 de febrero de 2018

Vida, amor y ...radio


Me despertaba cada mañana con el sonido grumoso de la vieja radio. La engolada voz del  locutor formaba parte de la rutina diaria. Su timbre y su perfecta vocalización, me informaban de la hora y la temperatura. Al llegar a la cocina el beso de mi madre, el olor a café y la "voz" me devolvían a mi tierna realidad.


Mi madre, me sonreía con ternura al ponerme la tostada de pan de verdad en el plato. Lo hacía como solo una mujer puede hacerlo. La cocina de mi niñez era modesta, sobria en mobiliario pero rica en amor y viandas.
El viejo  aparato de radio fue siempre cómplice, sin saberlo, de la historia familiar.
Fui creciendo con ella. El sonido comenzó a ser más nítido. Los locutores más naturales en su dicción. Los contenidos de los programas más abiertos.

Llegaron las cadenas de televisión y se pensó que la radio tenía los días contados. Pero impasible y fuerte continuó retransmitiendo la vida. Noticias cercanas, llegadas de lejanos países, buenas o malas se sucedían minuto a minuto. Los partidos de fútbol al volver de la  playa, el reencuentro con viejos o noveles personajes, que desgranan su vida en una entrevista o el beso al escuchar una canción de amor no han faltado en la historia personal de la mayor  parte de nuestras  vidas.

Y un buen día llegó internet. De nuevo el drama parecía  fraguarse en  este medio de
comunicación.
Para sorpresa de todos, con las nuevas tecnologías, el sistema de ondas electromagnéticas volvió de nuevo a renovarse.  Las cadenas se reinventaron así mismas. La audiencia creció. La radio había hallado un nuevo camino de difusión. Una vía extraordinaria se  abría para el invento de Marconi. La radio a través de internet permite que una emisora local pueda llegar hasta Australia, Bolivia o un pequeño pueblo de Teruel. Lo que nació en la era de la “telegrafía sin hilos”, hoy se escucha en los ordenadores de todo el mundo. Ahora la potencia del emisor no es tan importante como abrir una ventana,una página digital para ampliar oyentes.

De nuevo la fuerza de la palabra, el sentimiento y la inmediatez vencían
.
Sonido grumoso, digital o radio por internet, solo importa el valor de lo emitido y escuchado.
Solo importa la pasión, con la que los comunicadores de radio, retransmiten segundo a
segundo vidas ajenas,sucesos históricos, noticias que se producen y se están contando
.
Stepanovich, Maxwel, Hertz, Tesla, Cervera, Marconi...nunca imaginaron que habían
generado el medio de comunicación más potente y camaleónico. Las nuevas tecnologías han sido una vitamina mas para su crecimiento. 

La radio es amor, respeto, pasión ....sigue siendo  como aquel  beso de mi madre, que me acariciaba levemente en la mejilla, regalandome en un segundo toda su vida.




2 comentarios:

  1. Si hay algo que me gusta casi tanto como escucharte es leerte. Es increíble como me haces ir al lugar, a las palabras, a los sentimientos e incluso a oler ese café matutino y sobre todo ese cariño de diario, de todos los días y por eso mismo tan especial y verdadero. Gracias Mayte,

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    1. Gracias a ti Charo por tu sensibilidad. Es uno de los recuerdos que muchos tenemos de nuestra infancia. La radio estaba con nosotros en ese segundo plano protagonista de cada día. Un abrazo enorme.

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