miércoles, 6 de septiembre de 2017

Las montañas de Aragón y su nombre

Parece que algunos profesionales en este país tienen mucho tiempo y poco trabajo.

Tienen tanto tiempo, que se dedican a pensar y pensar en poner urnas o  en cambiar los nombres de las montañas.

Lo más curioso de todo ello es que en el caso de los picos no son geógrafos o montañeros los que quieren cambiar los nombres. Los que debaten sobre nombres pertenecen a un sector productivo de la población dedicado a la política. Este caso sucede en Aragón.


Una frase muy repetida en los últimos años  es aquella que interroga: ¿no habrá cosas más importantes de las que preocuparse? Hoy la respuesta sigue siendo, si.

Vean el caso: se crea en febrero una comisión asesora de toponimia en el gobierno de Aragón a instancia de PSOE y CHA. Su misión dar nuevos nombres a  160 picos de montaña de 3000 m de altitud.

¿Era necesario tiempo y dinero para esta hazaña?

Resultado  tras meses de labor: el Aneto se llamará Tuca de Aneto. ¿Por qué?
 Permítannos sonreír ante hechos que a ciudadanos de a pie se nos escapan.

Poner nombre a montañas que ya lo tienen, privatizar y volver hacer públicos servicios al ciudadano como el  010 o la limpieza de parques y jardines, nos remueve. La sonrisa y la duda nos llenan rostro y cerebro.

 ¿Saben estos gobernantes que jóvenes con enfermedades neuromusculares,  no pueden pagarse la única medicina que les ayuda, es decir, un fisioterapeuta? La mala gestión entre ministerio del ramo  y autonomías es la culpable.

En ocasiones la frase de Groucho Marx es acertada: "la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos y aplicar los remedios equivocados". Aunque brillen mucho los de este grupo, afortunadamente, la mayoría de los políticos están por hacer el bien.


lunes, 4 de septiembre de 2017

"La vida en Aragón"

Dicen que la verdad es políticamente incorrecta en estos tiempos. "La verdad es lo que es y sigue siendo verdad aunque se piense al revés", decía Machado.

Y cuanta verdad se pierde estos días entre malas discusiones y políticas nacionalistas equivocadas.

Hace una semana, casi de madrugada, dos policías vigilaban una entrada cualquiera de la autopista del Mediterráneo. Estaban solos en medio de la nada. Sin apoyo aparente. Se habían producido los criminales atentados de Barcelona y Cambrils.

Ellos cumplían su trabajo, eran Mossos D'esquadra. Y podrían haber sido guardiaciviles o policías nacionales. Seguramente había más verdad en ellos que muchas de las declaraciones que escuchamos estos días en sus mandos políticos.

"Para que una nación se pierda, no basta con que uno la ataque. Se pierde, si los buenos, los que la aman no la defienden".
Nos perdemos con discursos vacíos. Nos intentan empujar hablo a bucles de redes sociales y mensajes sin filtro en los que cualquiera sienta cátedra. ¿Dónde están los gabinetes de comunicación de las grandes instituciones? ¿Donde las noticias contrastadas por un periodista?

Afortunadamente la mayoría de los ciudadanos tenemos criterio para exigir cordura.


Menos referéndum y que regresen los bienes de Sijena Aragón. Menos peleas Y entre Lambán y su verso, para que los colegios aragoneses, comienzan el curso en plena forma. Menos carril bici y más aceras en agujeros negros de los barrios..

No, no nos bajaremos del mundo, al contrario. Una inmensa mayoría de profesionales esta mañana han despejado despejado desplegado su mejor sonrisa y han iniciado su labor a pesar de peleas vacías en las altas esferas del poder. Nuestra revolución, la auténtica, está en vivir intensamente, superar los accidentes diarios con la mayor elegancia posible y siempre con la verdad. Esa que nos enseñaron nuestros padres. La verdad del corazón.

Que las imprudencias ajenas no trastoquen nuestra ilusión y el objetivo de ser felices.
Esa es la vida que realmente importa. Verdad que nos revoluciona, nos empuja a amar y crear futuro.


Unas flores, buena música y el mejor café en taza de porcelana napolitana rebosante de sentimientos verdaderos. Así se lo contaremos cada mañana de 12,00 a 14,00 h en esRadio Aragón. Es "La vida en Aragón"