domingo, 3 de enero de 2016

Los "ocho magníficos"

La Virgen del Pilar, la Guerra de las Galaxias, lobos y ovejitas, humanos vestidos de mascotas y mascotas vestidas, atletas y deportistas,...más de cuatro mil personas unidas en un solo gesto. Personas sin edad, ni religión al unísono. Ciudadanos sin recordarse ideales políticos, sufrimientos y pesares.
Todos cual ancha y larga riada inundando de color plaza, calles, puentes y avenidas.
Y entre todos ellos, los ocho magníficos. Tienen cita cada año en esta fecha, a la misma hora y en el mismo punto. Cada doce meses la liturgia se repite y renueva. Mensajes, confirmación, abrazos y las frases pertinentes : ¿pero no habíamos quedado a las cinco y media?...
Sonrisas de satisfacción, imperdibles entre dorsal y camiseta, búsqueda de una valla entreabierta y a esperar la señal para emprender la carrera.
Son amigos, compañeros de profesión y vocación. Deportistas en activo o manteniendo su activo esencial que es el amor al deporte. Pertenecen a una disciplina deportiva que muchos reconocen desconociéndola. Ser árbitro de fútbol les ha dado y sigue ofreciendo muchas satisfacciones. Es una filosofía de vida. Sin ellos los aficionados no podrían disfrutar de una buena tarde de ocio. Sin ellos los jugadores profesionales no podrían ganar millones de euros en sus cuentas. Sin ellos no existiría el fútbol.

En sus carreras como árbitros  han observado la rigurosidad de las pruebas físicas y técnicas. Ellos han realizado km y dirigido partidos en campos de equipos modestos o con altos presupuestos. Pero siempre han mantenido la esencia de su labor: aplicar la normativa de un deporte llamado fútbol.
No es sencilla su tarea. Veintidós jugadores, entrenadores, aficionados, informadores, ...y ellos controlando las riendas del sentimiento de una pasional tabla de ajedrez e imponiendo las reglas.
Hallar el equilibrio entre razón y corazón es ideal para caminar por la vida con serenidad. Un árbitro, cada jornada, tiene como tarea hallar el contrapeso en la balanza de  los que se han preparado para ganar y no perder. Mente fría y formación son sus armas. Con aciertos, errores y conciencia serena, así los "ocho magníficos" han vivido y viven su carrera arbitral. Como todos nosotros en nuestra labor diaria.
Con esa complicidad cada tarde de fin de año corren juntos en la colorista San Silvestre zaragozana. 
Toman la salida, disfrutan con cada zancada, observan la hermosa Basílica y el puente de Piedra. En la meta se dan la mano, se despiden y este año con sorna aragonesa José Ángel comenta : ..."te has traído el albornoz..."
Aristides Domingo, Fernando Fabra, Dionisio Martinez, Abel Curiel, Fernando Alhambra, César Bosqued, Máximo Marin, José Angel Sevillano...
La nueva cita esta cerrada en la agenda. En la tarde zaragozana ellos acuñan la frase "vivir todos los días de tu vida".


viernes, 1 de enero de 2016

Excitante viento...

"Todos los viajes tienen destinos secretos, sobre los que el viajero no sabe nada. En cada viaje uno aprende una página del libro de la vida", decía San Agustín. Siempre una aventura nos aguarda cuando caminamos con los ojos bien abiertos. En el tránsito por lugares comunes o lejanos, podemos hallarnos con compañeros de viaje inesperado, con personas que nos van conquistando poco a poco. Son mentes que nos atrapan sutilmente y de las que no podemos separarnos. 

Si revisamos nuestro particular diario de viajes, seguro que en las anotaciones aparecerán esos nombres. Hombres y mujeres que circunstancialmente, rozaron nuestra mente y hoy son pensamiento diario. Cada uno de ellos tiene una historia diferente y un punto del  trayecto concreto: un concierto, un festival de cine, una entrevista, un libro, una obra de teatro...Cada uno de ellos nos ha conquistado con su sonrisa.

Hoy que tanto hablamos de independencia...porque no practicarla a conciencia? ¿ Porque no independizarnos de la reflexión general? ¿Porque  no pensar intensamente en quienes a nuestro lado nos atrapan para hacernos mas libres?

Esa es la verdadera clave para hallar sentido a la independencia en cualquier ámbito.

Son esas pequeñas cosas, esos pequeños grandes pensamientos los que nos hacen independientes y libres.

El secreto del viaje diario, está en el desinterés. "Arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir
 " decía Confuncio. En días de infinitos propósitos, esta máxima será la llave para ser libres y felices. Hoy abrimos nueva ventana al cielo azul. El viento que penetra en nuestra estancia nos traerá partituras excitantes con las que escribir las páginas  de un apasionante libro de viajes. El nuestro. Maravilloso hallazgo.