miércoles, 1 de julio de 2015

CGLahoz, la calidez del hierro


Sus obras reflejan la fuerza que imprime el material en el que están construidas. Son esculturas fuertes, bien estructuradas, con una calidez inusual que invita a acercarse a ellas y acariciarlas.
Carlos García Lahoz ha roto la dureza del metal,  para moldearlo y darle la sobria presencia que impone una obra de arte sin aderezos, pura.
Artista inconformista en la vida y en su producción, transmite en cada pieza rotundos sentimientos. No hay mediocridad. Las formas exquisitamente definidas. El color puro y sin carga.

Su incansable búsqueda de la esencia de la vida le lleva a deconstruir su mundo y nacer como pintor y escultor en 2009. En este año realiza su primera exposición en MercaZaragoza. Una de las piezas expuestas será elegida para instalarse en la plaza de este gran mercado mayorista. El titulo de la escultura, ÉXITO, es fiel reflejo de su proyecto.
En 2011 su espíritu libre le traslada a Kiev, Ucrania, donde inicia un proyecto artístico paralelo en la Europa del este.
Su fuerza ha llegado con intensidad al alma de este país eslavo. Kiev y Odessa conocen  y valoran bien su obra.
Carlos García Lahoz, en su rauda trayectoria, ha dejado su impronta en esculturas que recuerdan a las victimas del terrorismo en la Plaza del  Pilar de Zaragoza. Es autor de la estatuilla emblema de la Muestra de Cortometrajes de Delicias. Su pez preside la entrada del Centro Cívico Delicias,…
Pero lo mas valioso del artista está en lo que es invisible a los ojos. Su mejor escultura es la que construye cada tarde cuando sube a su coche, recorre unos kilómetros, se identifica y regala su aprendizaje a quienes están cumpliendo sentencia en el Centro Penitenciario de Zuera.
Allí imparte clases de pintura. Con sus alumnos hoy ha inaugurado exposición en el Ambito Cultural de El Corte Ingles de la capital aragonesa.
Este hombre fue capaz hace un año de crear y construir con los internos de Zuera, una escultura que  preside la Ciudad de la Justicia de Aragón.
Hace diez años Carlos García Lahoz despertó de madrugada, a la hora que marcaba su rutina de ejecutivo de una gran empresa importadora de pescado y dijo basta a una vida que le era vacia.
Comenzó dibujando peces y  cubos en rojo, gris, negro…
Hoy  su pez, su reflexión, sus obras saltan y se esconden en nuestra mente.
La reflexión del pez es la nuestra.
CGLahoz forma parte de una tendencia artística, que busca y halla la energía que da valor a la vida. El amor a su trabajo y la pasión por la perfección, manan de su ambición del corazón por dar valor y calidez al ser humano.