martes, 23 de diciembre de 2014

Si vienes, feliz Navidad




"Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso”

Mis padres me regalaron la vida, su fuerza y su elegante manera de afrontarla. 
Mi hija me enseña a disfrutar de cada instante del día. Ella es mi mejor obra.
José Angel me colma de amor. 
Mis amigos son cómplices en lo bueno y en lo malo.

Si ellos vienen a las cuatro, desde las tres soy dichosa. 

Navidad es cada día en el que la ilusión te llena.

Feliz Navidad hoy y siempre.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Cambalache



Dios no manda cosas imposibles, te invita a hacer  lo que puedas y te ayuda para que puedas hacer lo más difícil. Esto dijo San Agustín y seguro  que el santo hoy añadiría el matiz: “nunca contra los demás”.
En días en los que muchos nos preguntamos por el sin sentido de movimientos que se dicen religiosos, esta frase de San Agustín nos reconcilia con la esencia de la religión. 
Grupos yihadistas que asesinan, que se propagan en España, en Zaragoza,… ¿Cómo un ser humano puede asimilar esas creencias extrañas e ilógicas? Unos grupos que están siendo investigados y que afortunadamente van descubriéndose.

Hacer lo que se pueda pero en beneficio de tus vecinos, hacer lo que se pueda por mejorar no para destruir, es la esencia de la religión bien entendida.
Y mejorar también es lo que desean  y exigen todos aquellos que ven como la justicia no es igual para todos. Buscan el cumplimiento completo de las penas, buscan justicia.
En días donde escuchamos como unos no entran y otros salen antes de lo debido, es obligatorio preguntar a quien espera juicio o a las víctimas, si las leyes están hechas o se aplican para todos de la misma manera.
Pequeños delitos que rápidamente se juzgan y penan, y otros mayores en lista de espera o sin solución.
Hace un año una víctima del terrorismo, Mª Carmen Teba,  escribía una impactante carta a los jueces españoles. Encabezada la misma con el título: Injusta Justicia.

“Siento rabia, indignación e impotencia. Señores jueces y señores políticos, me permito recordarles que los asesinos eligen serlo, eligen matar, sus víctimas no tienen opción, no pueden elegir.
No entiendo que es la justicia, ni en manos de quién está, pero me atrevo a asegurar que en este país nos hemos vuelto locos. Nos da igual el partido que nos “represente”, al final no encontramos el apoyo de ninguno de ellos. ¿Alguno d de ustedes sabe lo que es la vergüenza?
Sólo nos queda tener FE en que estos asesinos que ustedes ponen en la calle no vuelvan a matar, porque de lo contrario ustedes serán tan culpables como ellos.” Estas eran las palabras al finalizar la misiva. Hoy desgraciadamente la carta continua siendo actual. Hoy al escuchar la voz de esta mujer nos preguntamos, si los jueces y fiscales que se han dado tiempo para decidir si sale o no de la cárcel a Picabea, han mirado a los ojos a los que han perdido a su familia o amigos por una idea política o religiosa mal entendida.

 Un tango ya todo esto lo describía el siglo pasado: " es lo mismo el que trabaja noche y día, que   el que vive de los otros, el que mata que el que cura o está fuera de la ley".

  Por fortuna, si observamos la realidad más cercana, comprobaremos que son más los que alcanzan lo imposible sin hacer daño a nadie.
Siempre enhorabuena a los que trabajan por hacer justicia, por defender lo justo ante lo injusto. Las palabras de San Agustín hoy presentes.


sábado, 6 de diciembre de 2014

A quien corresponda…

“Los niños no han recibido las becas. ¿Puedes ayudarme por favor? “ . Eran las primeras palabras recibidas tras descolgar el teléfono. El número que figuraba en la pantalla era el de una buena amiga. Todo se había complicado enormemente en los últimos meses. Una bonita historia de navidad se había convertido en una terrible pesadilla.
La relación comenzó con sonrisas, con la empatía que surge al escuchar como, el dolor por una grave enfermedad y la alegría de un trasplante, se habían transformado, teóricamente, en solidaridad. Unas siglas eran símbolo de referencia para muchos que creían en los objetivos firmados en el acta fundacional.
La colaboración fue inmediata, el presidente  sabia como utilizar sus argumentos y  conquistar para la causa. De tal manera el apasionamiento nacía, que el reclutamiento de los amigos fue instantáneo.
Actos públicos en destacados  emplazamientos,  fotografías, artículos, entrevistas,…todo parecía transparente y legal.
Solo la ambición, el exceso de orgullo, consiguen con el tiempo, sacar a la luz la verdad de quien  vende y compra corazones aprovechando la falta de recursos de otros. Su propia vanidad era  la causa  de que su balance anual de  “empresa” no cuadrase. La llamada asi lo sugería.



El presidente había prometido ayudas para familias desfavorecidas en un barrio donde las dificultades económicas abundan. Selección, fotos pertinentes y un primer pago para alegrar falsamente. “Los niños no han recibido el total de las becas, ya no se que decir a sus padres. Necesitan el dinero  habían comparado las gafas”. De esta manera continuaban las frases al otro lado del auricular. Pasado mas de un semestre el segundo pago no se había  producido. 

Asi sencillamente se desenmascaraba  a quien recibe ayudas económicas cuyo destino final no son las becas de los pequeños.
Los niños, gracias a la buena voluntad y la presión ejercida, pudieron pagar lo comprado. ¿y los siguientes?

¿Qué ocurre con todos aquellos que pretenden vivir cómodamente negociando con los problemas ajenos? ¿Se sabe de ellos y no se escriben titulares con su nombre?.
Afortunadamente son casos aislados. El tiempo y el egocentrismo son su propio juez.
Son inmensa mayoría los nombres y personas que multiplican “panes y peces” sin afán personal. Estos derrotan también a los que osan jugar con la dignidad.
La mentira dura hasta que florece la verdad.